Nada hay mas saludable para afrontar la rutina que un viaje, ya sea hacia adentro de nosotros mismos o bien mejor hacia algun lugar diferente de cualquier conocido.
Lo imprescindible de explicar para este tipo de argumentaciones es como cambia la perspectiva de lo conocido cuando las fronteras van desdibujando los pintos cardinales.
Luego cuando ya hay familiaridad las extensiones de la sociabilidad o de la civilidad se tejen en un mapa cualquiera en el que de repente, cuando te has percatado de que el viaje es la rutina, la situacion circunstacial suscribe que el viaje ha cumplido su finalidad, volver a empezar desde donde no terminaste.